Las enfermedades orales mas frecuentes (según tu edad). Una guía para consultar a tiempo

Francisco Troncoso M.
Cirujano Dentista. Mg (c) Salud Pública. Director Clínico ProDental Temuco

Cuando comenzamos a preparar este texto, lo hicimos con la finalidad de orientar a quienes nos lean, acerca de las patologías de salud bucal mas frecuentemente observadas a lo largo de nuestra experiencia profesional. No es, en ningún caso, un instructivo rígido, sino mas bien, una guía para estar atentos y consultar a tiempo, frente a los signos que nos va entregando nuestra boca.

Para las personas en general, la necesidad de consultar por atención dental comienza cuando aparecen los dientes, incluso las personas más osadas lo creen necesario cuando aparecen las piezas definitivas, a eso de los 5 o 6 años. Y la primera consulta debe realizarse mucho antes. En el sector público, la atención dental parte a los 6 meses de vida. Y su importancia radica en la necesidad de evaluar el normal desarrollo de las estructuras de la boca de los bebés, la correcta inserción de los frenillos en el maxilar y la mandíbula. Pero mas importante aún, conversar acerca de los hábitos de alimentación y aseo, así como concientizar de su importancia a las madres y padres, porque estos hábitos serán la primera protección para mantener una buena salud bucal de esta nueva personita que está comenzando su vida.

En la infancia es importante identificar alteraciones del desarrollo, si existe espacio para la correcta erupción de las piezas dentarias, así como la inserción correcta de frenillos. Es importante evaluar una correcta fonación, deglución y armonía de los huesos de la cara. A nivel dentario, fomentar los hábitos de higiene, del menor y del refuerzo que puedan hacer sus padres. Acá nos encontramos con las primeras caries, y junto con su tratamiento, es importante concientizar acerca de la importancia de mantener los dientes sanos, para el correcto crecimiento de los huesos maxilar y mandíbula, que orientarán la posición de los futuros dientes definitivos. Surge la necesidad de los tratamientos de ortopedia y ortodoncia interceptiva, con el fin de disponer los huesos de la cara para el término de la erupción dentaria. Finalmente, es importante orientar respecto del uso de la mamadera, chupetes, y otros malos hábitos que sea necesario corregir.

En la adolescencia observamos mas frecuentemente la aparición de gingivitis y caries, en piezas definitivas, lamentablemente. La erupción de dientes definitivos termina en esta etapa, así que ya es posible saber con toda certeza si hay una necesidad de tratamiento de ortodoncia convencional. Acá el refuerzo de hábitos de aseo y alimentación es muy importante, para disponer la boca saludable para la vida adulta. La cobertura completa que reciben las personas en el sector público y que comenzó a los 6 meses de vida, acaba acá, a los 19 años en el mejor de los casos. Si las intervenciones por parte del dentista han sido exitosas, las personas entrarán en la adultez con una excelente salud bucal.

En la vida adulta, la patología mas presente por lejos es la enfermedad periodontal. Esta ya no solo se presenta en su estado mas incipiente, como gingivitis, sino ya con signos de destrucción de encías, ligamento periodontal y hueso alveolar (que sostiene los dientes en boca). Este estado se conoce como periodontitis. Acá el destartraje y pulido coronario se toman el protagonismo como tratamiento. Me atrevería a plantear que casi el 100% de las personas que consultan, padecen, en algún grado, de enfermedad periodontal. Junto a las enfermedades periodontales, la caries protagoniza en esta parte del curso de vida. Esta se presenta en distintos grados de severidad y sus formas de abordaje varían desde la aplicación de flúor tópico para lesiones incipientes o de esmalte, a tratamientos de endodoncia y coronas, para los casos mas graves, pasando por restauraciones estéticas en composite e incrustaciones, ampliamente practicadas.

Finalmente, en la vejez sumamos a las patologías de la vida adulta, el edentulismo, el cual no es una patología en sí, sino el estado resultante de la llegada tardía de la atención dental y que comienza en la vida adulta, donde se van perdiendo dientes, principalmente por caries, pero ya en la vejez, también por periodontitis. Acá, junto a los tratamientos para mantener la salud de encías y dientes, se suman los tratamientos para recuperar las piezas perdidas a lo largo de la vida, con la colocación de implantes oseointegrados, y mucho mas frecuentemente, con el uso de aparatos de prótesis, los cuales pueden ser parciales, de base metálica o acrílica, o en el peor de los casos, totales, cuando ya se han perdido todos los dientes.

Es importante recalcar que, si cuidamos nuestros dientes y encías, estos deben acompañarnos durante toda nuestra vida. Y, por tanto, de manera individual, la consulta frecuente, sumado a buenos hábitos de higiene, permitirá conservarlos y beneficiarnos de su presencia para hablar, deglutir, comer y muy importante, para relacionarnos sin temores ni vergüenza frente a otras personas.